~ BIANCA ~
Lo miré. Al hombre que amaba, parado en lo alto de aquella torre, sosteniendo la cajita abierta con la alianza brillando bajo el sol toscano implacable.
Vulnerable. Expuesto. Con ese miedo todavía atrapado en los ojos — y, debajo de él, una esperanza frágil tratando de no morir.
Mi corazón se apretó.
Durante días, había visto a Nico alejarse. Construir muros. Crear una distancia artificial entre nosotros por culpa de Renata — por culpa del veneno que ella plantaba con precisión qu