~ BIANCA ~
—Repito: ¿quién en su sano juicio le daría diamantes genuinos a una niña de siete años?
Mia estaba sentada en el sillón junto a la ventana de mi cuarto, todavía con el vestido de la cena puesto, pero con los zapatos tirados descuidadamente en el piso. Zoey estaba acostada boca abajo en la cama, apoyada en los codos, observándome con esa expresión divertida y ligeramente preocupada.
Yo acababa de cambiarme el vestido por un pantalón de algodón cómodo y una camiseta holgada, sintien