Los ojos de Christian no dejaron los míos en ningún momento mientras avanzaba por la alfombra, mi padre a mi lado. La mezcla de emociones en su rostro era indescriptible —sorpresa, admiración y algo más profundo que no pude identificar. Cuando finalmente llegué al altar, mi padre apretó mi mano una última vez antes de entregársela a Christian.
—Eres la novia más hermosa y más inusual que he visto en mi vida —susurró, su sonrisa genuina iluminando sus ojos.
—Pensé que combinaría con el tema de