Era el final de la tarde y debería estar verificando las reservas de la próxima semana o ayudando a mi madre en la cocina. En cambio, estaba recargado en el marco de la puerta de la recepción, observando a Bianca trabajar.
Estaba hablando con una pareja de huéspedes que había llegado ayer. Alemanes, si no me equivocaba por el acento. Hacía preguntas, anotaba cosas en una libreta pequeña, asentía de forma alentadora cuando ellos respondían.
Estaba completamente en modo profesional. Postura ergu