~ BIANCA ~
El auto subió por el camino sinuoso hacia la Tenuta Montesi, y en cada curva sentía que mi estómago se apretaba un poco más. No era nerviosismo por el viaje. Era nerviosismo por lo que estaba a punto de hacer.
Fingir ser algo que no era. Mentirles a personas que confiaban en mí. Intentar salvar un negocio sin tener idea real de cómo hacerlo.
Estacioné en el patio ya familiar y, antes incluso de apagar el motor, escuché un grito agudo.
—¡TÍA BIA!
Bella corrió por la puerta del fre