~ BIANCA ~
El camino hasta la Tenuta pareció más corto de lo que era.
Tal vez porque, esta vez, nadie iba para allá con prisa de huir de algo.
Nico conducía con las dos manos firmes en el volante y la mirada atenta, pero su cuerpo ya no tenía ese nerviosismo de hospital. Ahora era otro tipo de tensión: la de llevar lo que es frágil a un lugar que necesita aprender a ser casa.
Chiara dormía en mis brazos, envuelta en una tela suave, con la boca entreabierta como si hasta respirar fuera noved