La casa de Nate parecía un campo de batalla organizado, con cajas de cartón esparcidas por el piso de la sala y pilas cuidadosamente separadas de ropa, libros y objetos personales cubriendo prácticamente todas las superficies disponibles. Estaba sentada en medio del caos, ayudando a organizar su impresionante colección de libros de negocios y biografías, cuando me di cuenta de que el problema que había estado evitando se volvió imposible de ignorar.
—Nate —llamé, mirando alrededor de la sala es