Me despedí de mi hermana y dejé el celular cuidadosamente a un lado en la mesita, hundiéndome más en el agua caliente y aromática. El vapor continuaba subiendo delicadamente a mi alrededor, creando una atmósfera casi etérea que me hacía sentir como si estuviera flotando en una nube perfumada. Pude escuchar sonidos amortiguados viniendo de la cocina —Nate probablemente preparando nuestra comida improvisada, organizando los platos con esa atención a los detalles que siempre demostraba.
Los minuto