~ Nathaniel ~
Terminé la llamada rápidamente, prometiéndole al cliente turco que resolvería el asunto cuando volviera a la oficina. Cuando me acerqué a la puerta del consultorio, estaba a punto de entrar cuando escuché la voz de Anne, baja y cargada de una emoción que hizo que mi corazón se apretara.
—...me gusta mucho Nate. Mucho. Más de lo que imaginé que fuera posible que me gustara alguien. Pero tengo miedo de estar perdiendo el tiempo nuevamente... de involucrarme con alguien que no quiere construir un futuro de verdad. Alguien que no quiere casarse y no quiere hijos...
Me congelé en la entrada, sus palabras resonaron en mi mente, mezclándose con un recuerdo vívido de aquella primera conversación en el avión, cuando ella había mencionado que quería hijos. En ese momento, aquello no me dijo mucho, después de todo, no imaginaba que aquella loquita con miedo de morir por culpa de una turbulencia se transformaría en el amor de mi vida, pero ahora...
—No quiero despertar dentro de