Alrededor de las tres de la tarde, finalmente logré dejar de pensar en el mensaje de Wanderer el tiempo suficiente para elaborar una respuesta decente. Había pasado todo el día con esas palabras resonando en mi cabeza —"una buena conversación... esa es más rara"— y cada vez que las releía, quedaba más impresionada con la elegancia de la frase.
Escribí y borré varias respuestas antes de decidirme por algo que sonara natural pero inteligente:
"¡Me encantó la referencia a Raymond Burr! Y estoy co