~CHRISTIAN~
El regreso al comedor fue un ejercicio de autocontrol que me costó cada fibra de fuerza que poseía. Zoey permaneció a mi lado, su mano entrelazada firmemente en la mía, transmitiendo una fuerza silenciosa que desesperadamente necesitaba en ese momento. Logré forzar una sonrisa cuando todas las miradas curiosas se volvieron hacia nosotros.
—¿Todo bien? —preguntó mi mamá, sus cejas fruncidas en una expresión de preocupación maternal que raramente demostraba.
—Perfectamente —respondí