Después de que Arthur fue sacado esposado del apartamento, el lugar quedó cargado de una tensión extraña. Wilson revisó el pasillo varias veces antes de permitirles salir. Héctor hizo algunas llamadas, habló en voz baja con alguien de la policía y luego les explicó que lo más prudente era regresar a la mansión Rolling.
Ariadna no quería volver.
No después de todo.
Pero Héctor fue claro: el apartamento ya no era seguro. Arthur había llegado hasta allí demasiado rápido. Eso significaba que alguie