Mundo ficciónIniciar sesiónLa puerta del apartamento se cerró detrás de los policías y el silencio que quedó después fue incómodo. Pesado. Durante varios segundos nadie habló. Elena seguía llorando en el sofá, completamente pálida, mientras Wilson permanecía cerca de la entrada observando el pasillo a través de la mirilla por simple precaución.
Ariadna todavía sentía el corazón acelerado. Todo hab&iacu







