Un buen compañero de piso..
Poco después Phill regresa con unos medicamentos que consiguió en la farmacia. Revisa mi pierna y me coloca una bolsa con hielos en la herida. Estoy muy adolorida. Mi pierna está muy inflamada y no parece mejorar. Pero él me asegura que con los medicamentos y la bolsa de hielos mañana estaré mejor. Cierro los ojos mientras él está sentado allí atendiendo mi pierna. No deseo mirarlo a los ojos. Estoy avergonzada por mi reacción y mi ataque de rabieta pero en el fondo siendo que tengo justificació