Depresión.
Llego a casa y toco el timbre. Mi delineador se ha corrido de tanto llorar en el auto y mamá al verme se extraña.
—¿ Que se supone que te ha pasado Lily? —pregunta viéndome entrar, aún está molesta conmigo.
—No me casé mamita, fuí una estúpida mamá—digo llorando.
—No me digas que volvieron tus recuerdos Lily —pregunta mamá abrazándome ansiosa. Asiento dejándome caer en el sofá y Otto que estaba allí sentado se levanta, le hace una seña a mamá y se va afuera de la casa. Suspiro triste y ella