El Solsticio de la Condena Funcional
Tiempo: Cuatro años y seis meses después del Nuevo Comienzo.
Lugar: Núcleo de Análisis, Instalación del Protocolo Guardián, Montana.
El solsticio de verano, el día de máxima luz, encontró a Valeria en el corazón de su confinamiento, el tiempo, para ella, ya no se medía en calendarios o estaciones, sino en la periodicidad de los ataques denegados, en los ciclos de defensa completados y en la integridad sostenida del Protocolo Guardián, cada amanecer era solo una variable de luz más en su entorno controlado.
Habían pasado cinco años y medio desde la traición original a Elías Veras, y el ciclo de la venganza había terminado hace mucho, transformándose en una rutina de supervivencia ética, ya no había ira ardiente, esa emoción primaria había sido procesada, refinada y expulsada del sistema, lo que quedaba era una disciplina fría, una quietud que no era la paz, sino el control absoluto del músculo moral sobre la carne, era la paz de la máquina bien cali