La Última Voluntad de la Ejecutora
Un Coche Blindado de QHI, Ruta al Puente de Brooklyn.
Valeria estaba sentada en la parte trasera de un sedán negro, escoltada por dos agentes de seguridad silenciosos de QHI, el vehículo, con cristales oscurecidos y blindaje de nivel cuatro, no representaba protección, sino contención, era la última cortesía de la organización que ella acababa de traicionar, un servicio logístico para su desaparición controlada, el coche se deslizaba por las calles de Brooklyn, llevándola hacia su punto de rendición, en su mano, no llevaba el mármol, sino una tablet con un único documento: el acta final de transferencia de activos.
Había recuperado una porción significativa de la fortuna Veras, congelada durante la caída de Aquilea y liberada gracias a la condena de Leonardo Blake, esta fortuna, sin embargo, se sentía como dinero manchado, el producto final de la venganza y la traición, era un capital forjado en el engaño (el romance con Javier) y purificado por el s