Día dos. 6:00 PM.
La luz del sol se había retirado de la ciudad, dejando tras de sí un halo anaranjado que apenas iluminaba la oficina, Valeria estaba sentada en su terminal, inmóvil, en la pantalla, el análisis de Marcus Thorne, ese motor brutal que había estado devorando la criptografía de Blake desde la madrugada, finalmente alcanzó el 100%.
El silencio en la sala era total, el único sonido era el tenue zumbido del aire acondicionado.
En el rincón inferior de la consola, el análisis arrojó e