Capítulo 36 – Entre el deseo y el peligro
La habitación estaba envuelta en un silencio tan espeso, que Madison podía escuchar el sonido acelerado de su propio corazón. Rowan seguía frente a ella, demasiado cerca para su propio bien y con una mirada que ella jamás le había visto.
La luz tenue de la lámpara apenas iluminaba el espacio, pero eso era suficiente para que él viera cómo le seguía quedando el vestido que Madison se había puesto apresuradamente. La tela caía sobre sus hombros de manera