**Elizabeth**
-¡Quiero que se larguen!- ordeno a mis ingenieros, los cuales se han mantenido en silencio desde que Morgan dejó la oficina-¡FUERA!- grité fúrica.
Los tres ingenieros salieron despavoridos de la oficina, dejándome completamente sola.
“¡Elizabeth Humman eres el demonio mismo personificado a la perfección!-escucho la voz de Morgan retumbar en mi cabeza-¡arrogante, pretenciosa, caprichosa, calculadora, fría, astuta, controladora, una maldita entumecida por tu síndrome de superioridad