*Elizabeth*
—Si vuelves a poner tus asquerosas manos sobre mi esposa, haré que lo lamentes— mantengo mi semblante sereno, aunque mi voz destila una siniestra amenaza, Johan cierra la puerta del estudio— Si tienes algún maldito problema será conmigo, no con ella, si esperas que me disculpe por romper tu dulce y frágil corazón… estás jodido de la cabeza— escupo furiosa.
—Claro que no esperaba de ti una disculpa, eres una maldita perra insidiosa— me dice con una mirada asesina en sus oscuros ojos