—Entremos—dijo Gil sin notar que las mejillas de Ellie habían vuelto a ruborizarse, la tomo de la mano y ambos caminaron de vuelta a la fiesta.
El choque de una pequeña cucharilla contra el vidrio de una copa irrumpió la celebración en el interior del salón de la residencia de los Goldsmith, ocasionando que todos buscaran el origen de aquel sonido.
—Mis amigos—dijo el señor Goldsmith—el motivo por el cual estamos reunidos esta noche, es quizás la causa más importante, después de la fundación de