—¿Tal vez debamos hacerte otra tomografía?—dijo el doctor Archer mientras examinaba las pupilas de Ellie— puede que tuvieras una lesión que el primer examen no pudo detectar.
—¿Es grave?—cuestiono Gil desde el marco de la puerta donde había permanecido apoyado desde que el doctor Archer había llegado tan solo una hora después de llamarlo por teléfono para avisarle que aprovecharía su descanso para revisar el estado de salud de Ellie.
—Cuando se trata de la cabeza, cualquier cosa podría ser de