Gil la llevo a un restaurante al que solía asistir de vez en cuando, era un agradable sitio, elegante, distinguido, con buena comida y por lo general, la mayoría de la gente que le conocía solía ir ahí. Supuso que debia empezar actuar como un hombre comprometido, ser amable, servicial y entre muchas cosas, romántico, con aquella chica.
Eran las tres de la tarde, la hora pico para la comida, pero a pesar de ello, el lugar estaba medio vacío a excepción de un par de mesas en el frente, donde un p