—¿Qué? — preguntó confundido.
—Estaba embarazada de ti.
—No me digas que tienes un hijo oculto. Dime dónde estás — preguntó Leonardo, poniéndose de pie.
—Escúchame — gritó Olivia. Y él se sentó sin decir ninguna palabra.
—Estaba embarazada, Leonardo. Embarazada de ti. No sabía a quién recurrir, estaba muy asustada. Pero nunca se me había cruzado por la cabeza abortarlo, me sentía feliz de ser madre. Pero cuando llegué a los 6 meses de embarazo, empecé a sentirme muy mal.
—:
—¿Qué te ocurrió? —