“ En ese momento, Briana no podía hacer otra cosa más que sentirse confusa. A pesar de todo, estaba enamorada de Lautaro, pero al ver a Eduardo, todo se volvía más complicado.
“Hola Eduardo", comentó con alegría acercándose a él, pero él la ignoró por completo.
“Señor, ¿necesita algo?", preguntó dirigiéndose a Lautaro.
“No, está bien. Puedes retirarte", respondió Lautaro. Eduardo asintió y Briana se sintió completamente ignorada.
“ En cuanto llegaron a la casa para poder bañarse, Eduardo tambié