Mundo de ficçãoIniciar sessãoSu ego no respondió. Resignada, decidí hacer una locura y me recosté en el suelo de la alfombra.
"Entonces dormiré aquí, ¿te molesta?," me crucé de brazos para protegerme del frío.
"Briana, por favor, ve a la cama," pidió Lautaro, pero yo negué.
"No quiero," dije como si fuera una niña, y él suspiró.
"Te vas a enfe







