—Pues… Eso fue lo que me comentó.
Mónica estaba sentada en el despacho de Rafael, le había contado lo que sucedió con Catherine el día anterior cuando fue a comprar el vestido.
—¿Dices que David descubrió que trabajo con la mafia? —inquirió, alzando una ceja—. Mónica, no tienes de qué preocuparte. ¿Se te olvida que ese hombre me ruega cada vez que necesita dinero?
—No es que me preocupe, pero David puede ser impredecible —resopló, decaída.
—Hablaré con él —Se levantó, dispuesto a visitar el