—¿Qué rechazó Mateo? —preguntó Victoria, inclinando ambas cejas.
Lisa supo que había hecho mal, creyó que Mateo ya le había contado lo que hizo cuando se graduaron.
—Y-yo… —balbuceó—. Mateo, debiste decírselo desde que regresaste.
Ese regaño le dolió, porque Lisa tenía toda la razón.
—Victoria, ella es Lisa, fue mi compañera durante años en la universidad —Cambió de tema, nervioso.
Su mejor amiga no quería ninguna presentación después de escuchar que Mateo le ocultó algo importante durante