Días después de haberse deshecho de Catherine, David citó a Mónica a una cafetería cercana de la empresa Rowling. Él estaba jodido.
Ella aceptó, porque parte de su plan era hundir a David como fuera, y verlo sufrir. Rafael estaba al tanto, aunque no le gustó la idea de que se vieran solos.
Mónica entró, la campanilla sonó y buscó a su ex, quién se encontraba sentado en una mesa alejada del mostrador. Caminó con firmeza para demostrarle lo mucho que había cambiado.
Se volvió una mujer fuerte