Después de que mi querido esposo, me la jugara casi todo él viaje con él pescado, quede pálida y sin alientos para nada afortunadamente no me desmaye, gracias a Lurdes, me cambie de asiento uno más lejos de él y me estába tomando una sopa que tampoco me gusta, pero me obligaron, no se sabe si estoy embarazosa o él estomago revuelto pero a penas me case y ya es posible que este embarazada, esto será complicado
—lo siento, por lo del pescado— me dice él acercándose a mi
—Ha, alguien está hablando