—Quiero un baño—Mencioné—, y una mascota.
—¿Mascota?, No quiero animales en mi casa.
—Soy tu esposa ahora, yo tambien puedo tomar decisiones respecto a la casa donde viviré—Comente.
—Me asusta tu nivel de esposa, ahora me pondrás mi casa patas arriba—Menciono mientras ponía el carro otra vez en marcha.
—Si, asustáte un poco, haré valer mis derechos—Comente
—Vamos para que te bañes
Con una mano todavía en mi cintura, encendió el carro y lo puso a andar, no nos demoramos en llegar al hotel
Cuando