POV KARINA
El interior del jet privado de Andrew Thorne era más lujoso que cualquier hotel de cinco estrellas que pudiera imaginar. Asientos de cuero crema, un minibar con cristalería fina y un silencio tan denso que casi se podía cortar. Yo me había cambiado el vestido de novia por unos pantalones oscuros y una blusa de seda, cortesía de Lewis, mientras Andrew permanecía inmutable en su traje.
Estaba absorta mirando las luces de Nueva York que se encogían bajo nosotros, preguntándome si l