POV KARINA
La alarma sonó a las siete de la mañana, pero yo llevaba horas despierta, escuchando el silencio pesado del otro lado de la puerta. Cada vez que el edificio crujía, me preguntaba si él seguía ahí. Me levanté con una determinación fría, decidida a no permitir que su presencia dictara el ritmo de mi vida. Me di una ducha larga, dejando que el agua caliente relajara mis músculos tensos, y me vestí con un traje de sastre impecable. Me maquillé con precisión quirúrgica, ocultando las oje