— Walter — Lara se acercó a su suegro luego de media mañana para ver su estado — Te he traído un zumo de frutas, como te a ti te gusta — Le dijo en tono amable, el hombre se revolvió en su silla y se lo pensó dos veces antes de intentar extender la mano para tomar el vaso. Al fin lo hizo y felizmente para él, la mano respondió de forma normal.
Tomó el vaso entre sus manos aliviado de no haber hecho un desastre, bajo la mirada atenta de Lara que evaluaba con detenimiento a su suegro.
— Walter, q