Waylon continuaba de pie frente a la puerta de la casa de huéspedes con las manos empuñadas a los lados del cuerpo y los músculos tensos, como una fiera a punto de lanzarse sobre su objetivo.
Ashley levantó la mano en señal de calma y le habló con cuidado.
— Él no está aquí… pero puedes entrar y esperarlo… — Abriendo por completo la puerta y señalándole hacia dentro.
El hombre se lo pensó dos veces antes de acceder, pero estaba tan enfurecido que simplemente terminó por entrar. Ashley cerró la p