Lucas
Estaba ahí parado en la puerta, temiendo que alguien entrara y escuchaba cómo se movía como si intentaran abrirla como sea. Yo sentía que iba a tener que salir disparando como loco.
De repente que escuché un sonido familiar, una voz que sin duda reconocía, y aunque por un momento dudé, me dispuse a mover todos los muebles que habíamos colocado y era el hombre más feliz del mundo cuando vi que la persona que estaba afuera era nada más y nada menos que... Octavio.
—Señor por todos los c