Lucas
—Por Dios si eres hermosa... —le decía viéndola sin poder evitarlo. Ella me miraba sonrojada mientras la veía salir con una gran toalla alrededor de su cuerpo, aunque de casualidad la cubría. Lo que la hacía aún más tentadora.
—Es decir... siempre has sido muy hermosa para mí, pero... ahora estás tan voluptuosa y esas curvas me tienen loco Lila... —le decía acercándome, tomándola de la mano y ayudándola a secarse mientras sale de la ducha.
—Siento que voy a explotar en cualquier moment