Dalila
— Y luego llegó Octavio, que debo reconocer que es como una piedrita en el zapato extremadamente molesto... pero una piedrita que ayuda bastante— explica él y yo me río.
— De verdad que no he conocido gente más agradable y realmente preocupada por ti, por nosotros—
— Ellos te adoran, debo decir que desde siempre... y fueron mi familia cuando yo no tenía nada y nadie creía en mí— me explica él y yo lo escucho maravillada.
Habíamos tenido un par de días en la playa realmente precioso