POV: Elías
El despacho estaba sumido en las penumbras de una mañana nublada, pero no me molesté en encender las luces principales. Fui directo a mi escritorio y encendí los monitores de seguridad con un golpe seco sobre el teclado. Mi corazón latía con una furia sorda, un tamborileo que me ensordecía.
Mariana no quería decirme qué había pasado, Clara no tenía idea, pero yo sospechaba… Ya no era un hombre que se quedara ciego ante lo que ocurría bajo su propio techo.
Seleccioné las cámaras del j