POV: Elías
Lugar: Comedor Principal – Mansión Anchorena
La luz de la mañana entraba por los ventanales del comedor con una crueldad innecesaria. Cada rayo de sol parecía burlarse de la oscuridad que llevaba dentro desde que Mariana subió esas escaleras anoche.
Bajé con la camisa arrugada, la misma que llevaba puesta cuando le juré a Mariana que la cuidaría. Ahora, esa camisa apestaba a mi propia hipocresía. Necesitaba café. Necesitaba borrar la imagen de los ojos de Mariana mirándome con esa de