Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: Narradora Omnipresente
La tarde del miércoles, la mansión Anchorena recibió una visita que alteró el frágil ecosistema de paz que se había instaurado. Mauricio Montenegro cruzó las puertas del vestíbulo con la misma soltura con la que caminaba por los pasillos de la universidad, luciendo un abrigo de lana oscura y una sonrisa afable que parecía a prueba de balas.<







