—Señor Berry, la señora se desmayó en el corredor. Se golpeó la cabeza en la caída. Ya llamamos a emergencias pero necesita que alguien la acompañe en la ambulancia, no podemos locali—
—Entiendo —dijo Jonathan.
Pero algo en su cara hizo una cosa pequeña que Elizabeth vio porque estaba mirándolo y porque había aprendido en estos meses a leer esas cosas pequeñas.
Era esa expresión de hombre al que acaba de llegarle una responsabilidad que no quería y que de todas formas va a asumir porque así está