Mikhail miraba fijamente a Patricio, con una aparente calma, para ser exacto tenía los nervios de puntas, calma no habia por ningun lado. Tan sólo fue ayer que Alicia le soltó casi todo a Zoé, había sentido un miedo tremendo al considerar que a ella le pudo haber pasado algo. Tenía que mantenerla tranquila por el bien de ella y del bebé, tan sólo tenía cuatro meses de embarazo, recibir esa clase de noticias no era sano para ella. Y ahora su primo estaba aquí delante de él exigiendo que el proye