Dos semana despues.
-- ¡Mikhail! -- grito Zoé, por toda la casa -- ¡Maldita sea! ¿Donde estan mis bragas? No, mas bien donde esta toda mi ropa.
La furia de Zoé crecía por segundos.
--¿Hablas de estas?-- se asomó por una puerta con un cajon en las manos y un tanga azul guindado entre sus dedos.
-- Deja el juego y dame mi ropa, tengo que ir a trabajar, además tengo que ir hacer las entrevistas con cristian y Patricio.
-- Bueno, no vayas y quedate conmigo -- propuso con malicia.
-- ¡No! Tu