El hormigueo del cuerpo de Evanora no la abandona, ha perdido la noción del tiempo, pero aun con los ojos cerrados, sus recuerdos comienzan a recobrar forma, hasta que de la nada, ella comenzó a abrir los ojos, lento, el corazón le palpitaba con rabia contenida hasta que detalló su entorno, no se encontraba en un lugar seguro, se trataba de una especie de bodega abandonada que olía a humedad.
La boca la tenía seca, la garganta por igual, carraspeó un par de veces hasta intentar incorporarse, u