Capítulo 89.- Momento bochornoso.
Exactamente, una hora y media después nos encontramos aterrizando. Agradezco que esta vez la turbulencia no haya hecho estragos en mí como en el momento del despegue.
Creo que Rodrigo tiene toda la razón al decir que eso es falta de costumbre y también el saber manejar los nervios.
—¿Preparada para nuestro viaje? —interroga con una amplia sonrisa—. Te advierto que te vas a sorprender, pero primero debemos llegar al hotel y luego partiremos al lugar al que quiero llevart