Capítulo 31. Compras.
Después de tomarnos un tiempo para descansar y que los muchachos pudieran estirar un poco las piernas nos decidimos de recorrer un poco la zona céntrica del lugar ya que debíamos comprarnos ropa y algunas otra cosas personales para nuestra estancia en este lugar.
Elena como cualquier otra mujer estaba eufórica y muy emocionada por salir de compras, más porque no lo había hecho acompañada hace ya mucho tiempo y la podía ver realmente ansiosa de hacerlo junto a mi compañía.
Antes de marcharnos