Te dejaré sin aliento. Es lo único que deseo.
Sebastián
No permito que la furia me domine a pesar de que lo único que quiero en este momento es partirle la cara al imbécil del doctor y borrarle a golpes la sonrisa de suficiencia. Me acerco a mi prometida por la espalda, coloco mis manos con total libertad sobre sus hombros para luego, con la calculada delicadeza de un depredador, apartarla de su “amigo”. Amelia aprieta los labios cuando rodeo su cintura de manera posesiva y clavo la mirada sob