El deseo es lo que me hace quererte del modo que mereces
Gabriel
Siento que me estoy aprovechando de un momento de vulnerabilidad, pero me es difícil detenerme. Toda mi ropa se empapa con el agua, pero no me importa, solo quiero continuar adherido a la suavidad de su piel, al tenue gemido que brota de entre sus labios cuando los míos rozan su cuello. Aunque sigue siendo incorrecto que ignore sus lágrimas, la desesperación con la que me besa, con la que sus manos se aferran a mi cuerpo.
Con mano